Elsoberano.com :: Noticias de Constanza, Jarabacoa, Jima, La Vega y más...

Thursday
Sep 09th
Text size
  • Increase font size
  • Default font size
  • Decrease font size
Home Cultura y Poesía La lengua y el chisme

La lengua y el chisme

E-mail Imprimir PDF

El chisme puede definirse como: noticia verdadera o falsa con que se pretende indisponer a unas personas contra otras. Es decir,
hacer pleitear a las personas. Y es posible que de ahí se desprenda entonces la frase “quien sabe adular sabe chismear”. Y la gente parece huirle a este tipo de cosas.

Cada quien tiene una idea particular del chismoso. Y, diagnósticos sobre este tipo de personas lo encontramos también en la palabra de Dios.

“El que anda con chisme, descubre los secretos: no te entrometas, pues, con el suelto de lengua” –Proverbios 20.19– El chismoso traiciona la confianza; no te juntes con la gente que habla demás. Así que para ser dignos de confianza y no pasar por experiencias de ser aislados por las demás personas es importante despojarse del chisme.

El chisme puede presentarse omo un bocado suave, pero luego trae consigo consecuencias funestas.

¿Qué necesidad hay de sufrir las terribles consecuencias del chisme? Podemos evitarlo enfrentando con mucha gallardía la tentación.

Desechando el deseo, resistiendo su atracción y seducción. En la Biblia observamos que “sin leña se apaga el fuego; sin chisme se apaga el pleito” –Proverbios 26. 20– la armonía, la seguridad y la tranquilidad llegan cuando a nuestro alrededor no existe la menor
amenaza de un incendio, y lo más semejante a esto lo es un chismoso.

El chismoso, usando como arma la lengua, puede destruir una bonita amistad. Separa los mejores amigos. –Proverbios 16.18–
El mundo fue creado para vivirlo en sociedad. No permitamos que ese principio de creación se eche a perder por el chisme.

Cuando el chisme se apropia de un religioso, puede destruir toda una comunidad. Resultando un evento horroroso. Consideremos:
“Si alguien se cree religioso, pero no le pone regla a su lengua, se engaña a sí mismo y su religión no irve para nada” –Santiago 1.26– Seamos inteligentes en procura de que nuestras palabras tengan mejor sabor que el destructivo y corrompido sabor del chisme.

Sean vuestras palabras siempre con gracia para que sepáis cómo debéis responder a cada uno –Colosenses 4.1– La gente cosecha lo que siembra (Ley natural de siembra) y en este caso, el chismoso recoge el fruto de su lengua. “En la lengua hay poder de vida y muerte, y quienes la aman comerán de sus rutos” –Proverbios 18.21– conocemos de muchas cosas que pueden darnos vida y de muchas otras que nos pueden matar fácilmente, ¡y con qué cuidado usamos cada una de ellas! La lengua es un miembro
muy pequeño, pero no debemos subestimar su gran poder para destruir grandes cosas. –Santiago 3.1-12– es necesario aprender a darle utilidad, o nuestra vida caerá en un triste final. El Señor aborrece el mal uso de la lengua. –Proverbios 6.19– ‘Pon guardia a mi boca, Jehová, guarda la puerta de mis labios, no deje que se incline mi corazón a cosa mala para hacer obras impías con los que hacen maldad, y no coma yo de sus delitos –Salmos 14.3-4– procuremos abandonar este flagelo que carcome nuestras vidas y volvámonos a nuestro Señor Jesucristo.

 
Banner

Noticias destacadas en video

Banner

OPINIONES

Rincón Tecnológico
Robert Batista
Web Master

Miscelaneas Deportivas
Alexis Cruz Estevez
Editor Deportivo

Desde mi Rincón
Maribel Batista
Educadora
Educando al Pueblo
Digna Mercedes
Educadora
Escuela Abierta
Bernardo Díaz
Educador
Brújula
Belkis Morfa
psicóloga-Te rape uta
Familiar, M.A
Los Recovecos del Ego
Adolfo Paniagua
Periodista
En la Terraza
Manuel V. García Rodríguez
Economista
Desde mi Optica
Elías Rodríguez
Pintor/Escritor
Cultura y Poesía
Roberto Custodio
Educador

Percepciones de un
Pintor

Cuquito Peña
Pintor

 Desde mi ventana en la RepÚblica”
Maritza Peguero
La Brecha del Conocimiento
Tony Rosario
Migración al Día
Dra. Agueda Vargas
Abogada
  

Columnas