CONSTANZA.- El médico legista, Claudio Santana, en compañía del procurador fiscal, Fernando Quezada García y otras autoridades, levantó en la mañana del día 27 de diciembre pasado los cuerpos sin vida de un hombre y una mujer que aparecieron tirados en un pinar en la proximidad del sector El Arenazo de esta ciudad.
Los muertos respondían a los nombres de José Altagracia Victoriano (Gaso), de 22 años y Judith Ramírez Victoriano, de 29, quienes, según testigos, tenían alrededor de tres meses que se habían juntado. Ambos residían en la proximidad del lugar donde aparecieron sus cadáveres, ella boca arriba y con una herida punzo cortante en la región maxilar izquierda y él boca abajo. Al ser volteado por el médico legista, presentaba
el labio inferior semi destrozado, con evidentes señales de haber ingerido una sustancia tóxica.
Evidencias
Aunque se omitieron detalles de las circunstancias en que ambos perecieron, algunas cosas encontradas en el lugar del fatal suceso, llevaron a las autoridades actuantes a presumir que el hombre mató a la mujer y posteriormente se envenenó,pues, en la escena del hecho fue encontrado un largo cuchillo y un frasco de veneno altamente tóxico.
Al momento del lúgubre hallazgo, el fiscal explicó que según el diagnóstico del médico legista, el hombre y la mujer tenían alrededor de 12 a 14 horas de haber fallecido, en razón de que sus féretros presentaban rigidez cadavérica.
“El hombre probablemente murió a consecuencia de intoxicación por organofosforados, ya que en la escena encontramos un frasco plástico con residuos de veneno altamente tóxico conocido como Midor. En cuanto a la señora, presenta una herida corto punzante en la región maxilar izquierda, probablemente ocasionada por un cuchillo que fue encontrado en la escena del hecho”, declaró Quezada.
Autopsia
Se supo que los familiares de las víctimas rehusaron que se les hiciera las autopsias correspondientes
alegando falta de recursos económicos para cubrir los gastos, pero el fiscal confirmó a este medio que se dispuso la medida y que aún se esperaban los resultados, porque ambas personas fallecidas figuraban como testigos claves en el caso del asesinato del señor Héctor Victoriano Aybar, ocurrido meses atrás en el mismo
sector El Arenazo, y cuyo autor material, Antolín Rosado, conforme a las explicaciones del fiscal, todavía no ha sido apresado.
Una muchedumbre procedente de diferentes barrios acudió al lugar del fatal suceso, incluyendo familiares de ambos muertos, que a gritos lamentaban la tragedia.
La mujer, cuya madre está postrada en cama en una humilde vivienda del barrio Los Embasadores, dejó tres niños, dos varones y una hembra en la orfandad.

















