LA VEGA.- La oficina provincial de impuestos internos tiene a contribuyentes, abogados y usuarios en zozobra al decir de las personas que tienen o que por obligación tienen que hacer uso de esa dependencia del Estado, ya que además de la prepotencia y desgano en el trato, mantienen una presión constante al través de correspondencias y amenazas que no dejan a los comerciantes y a los agricultores trabajar en paz.
De acuerdo a lo expresado por la licenciada Yacalys Gutiérrez, abogado constancera, cada día impuestos internos tiene una medida nueva.
Una certificación es otorgada en una fecha y luego, solo semanas después, la misma no puede renovarse debido a que supuestamente el cliente ya tiene asuntos pendientes. Agrega que cuando el contribuyente va, le informan que en el 2004 o en el 2006 no se declaró tal o cual situación y que por esa razón adeuda una gran cantidad de dinero. Si no paga, no hay servicio. No importa cuán injusta o abusiva
sea la pretensión.
Para esta oficina de acuerdo al licenciado Claudio Calderón, abogado de Jarabacoa, todo el mundo es un evasor. A ellos no les importa si esa persona tiene diez o veinte trabajadores. o único que persiguen es cobrar aun cuando los negocios desaparezcan. n lugares como Jarabacoa, Constanza, y hasta en las zonas rurales de la misma Vega, la mayoría de los terrenos son de uso agrícola; sin embargo los empleados de esta dependencia constantemente, aun cuando saben que los mismos no pagan impuestos sobre propiedad inmobiliaria, viven amenazando, habiendo situaciones en que los clientes prefieren pagar algo que no les corresponde para no perder un negocio o el desembolso de un banco.
Para el doctor Quezada, abogado, el abuso mayor de esa oficina impositiva es cuando mandan a tasar una
propiedad inmueble, lo cual disponen constante, a pesar de que la misma está en su sistema evaluada por un valor determinado en el año anterior o en un período de tiempo menor. Esas inspecciones pueden durar semanas ya que hay que esperar que los “tasadores”, normalmente empleados investidos con ese rango, decidan viajar a ese lugar y poner el precio que a simple vista consideren. No te dan explicación, no te ofrecen base legal. Simplemente disponen lo que se les antoja como si fueran dictadores. Muchas personas, incluyendo profesionales del derecho, tienen que aceptar lo que esta oficina decida, ya que un recurso contra una decisión emanada de esa dependencia no tiene fin. Es decir, vencen por cansancio, aun ante la carencia de razón, a personas que necesitan realizar una operación para poder seguir con sus vidas. En sentido general sus actuaciones son injustas y lo peor es que nadie da la cara. Todo es supuestamente dispuesto por el sistema o por órdenes superiores.Afirma el licenciado Bienvenido Concepción, abogado y usuario por obligación de la oficina de impuestos de La Vega, que es frecuente que para una simple información haya que viajar desde Constanza ya que a pesar de que hay una oficina en esa comunidad, la misma parece innecesaria, ya que a excepción de un cobro sencillo, no pueden hacer nada más. Ni siquiera decirle a una persona para que la citan. Afirma Concepción que alguien tiene que venir en auxilio de los usuarios. Nadie se niega a pagar impuestos, pero los mismos tienen que ser aplicados con justicia y consideración de la persona.
Otro abogado, el licenciado Cesar Emilio Cabral, dice que prefiere no trabajar asuntos que envuelvan a la oficina de Impuestos Internos en La Vega, lo cual le ha afectado seriamente, ya que prefiere preservar su salud ante tanto abuso de poder. Ante tanta actuaciones contraria a la ley. Concluye diciendo que para esa oficina no hay ley, solo el deseo de aumentar sus recaudaciones y vejar a los contribuyentes, lo cual debe terminar. Con el uso de la tecnología, misma que tanto promueve este gobierno, incluyendo la misma Dirección general de Impuestos Internos, entidad que ha gastado y hasta ha tomado préstamos externos para tal fin, no se concibe que todo tenga que hacer de forma presencial. Que para evaluar la misma propiedad tengan que ver la misma en persona. Esto es un absurdo que debe terminar.


















